Imagen de El Imparcial Antes de empezar, quiero dejar de manifiesto que este artículo es una opinión subjetiva hacia el actual partido dominante en México, aún así trataré de ser lo más neutral posible, intentando no caer en ningún sesgo ideológico. Genuinamente considero que no habrá una Morena Post-AMLO y con esto no me refiero a que el Movimiento de Regeneración Nacional (o simplemente Morena) literalmente se disuelva una vez López Obrador se aparté plenamente del partido, aunque también podría ser una posibilidad. Más bien hablo de una evolución en Morena como partido político, debido a las condiciones materiales, políticas y sociales que actualmente enfrenta dentro (como fuera) de la República Mexicana, e incluso podría abandonar la retórica izquierdista con la que Morena y sus fundadores empezaron a pregonar como oposición política al PRI neoliberal. Es inevitable, y hasta cierto punto, lógico la evolución ideológica de cualquier partido político existente...
En los últimos años, México, ha vivido en un ciclo interminable de violencia gestada tanto por las organizaciones criminales como por el aparato gubernamental, años traducidos en dolor y sufrimiento para múltiples familias alrededor del territorio nacional, y sin embargo, parece estar lejos de acabar.